La custodia, paso a paso

Cómo funciona

Eliges una botella, el título pasa a tu nombre y el vino sigue en cámara, en depósito y a ese nombre, hasta que lo pidas. Eso es todo. Aquí tienes cada paso y lo que puedes comprobar en cada uno.

  1. Abre una cuenta

    Un correo y una contraseña. No hace falta nada más para consultar el registro, pujar o llevarte un lote. Si ya tienes una wallet, puedes vincularla después y guardar ahí el título tú mismo; si prefieres no tenerla, la forma en que se custodia tu vino no cambia en nada.

  2. Elige un lote

    Cada anuncio es una botella concreta que ya reposa en la cámara, no la promesa de conseguir una. La ficha del lote lleva su número, su casa, su añada y su estado, y te dice qué abre ese lote —una cata, una visita a la bodega de la que salió, un dosier— antes de que te comprometas a nada.

  3. El título pasa a tu nombre

    Al cerrarse la venta se corrige el registro: el lote deja de ser nuestro para venderlo y pasa a ser tuyo para reclamarlo. La liquidación se hace en Polygon, que es lo que permite que un título cambie de manos sin que la botella se mueva. Lo que pagas es el vino; cualquier comisión o impuesto se detalla antes de que confirmes.

  4. La botella sigue en la cámara

    A tu nombre, tumbada, a oscuras, entre 12 y 14 °C con humedad estable y asegurada a valor de reposición. El registro de tu lote muestra la lectura tomada del sensor, la humedad y la fecha en que la botella entró en cava, y puedes consultarlo cuando quieras. No cotizamos lo que podría llegar a valer, porque no lo sabemos.

  5. Pídela, o pásala a otro

    Canjea el título cuando quieras el vino y la botella viaja hasta ti en transporte climatizado; el título queda entonces marcado como canjeado, con su fecha, y un lote sólo puede reclamarse una vez. O ponlo a la venta, y la botella cambia de dueño sin salir de la cámara. En ninguno de los dos casos hay permanencia mínima.

Lo que sí puedes comprobar

  • Un número de lote que dura

    Cada botella se inscribe con su propio número al entrar y lo conserva de por vida. Todo lo que registramos sobre ella —estado, movimientos, titulares— cuelga de ese número.

  • Lecturas, no promesas

    La cámara está instrumentada. La temperatura y la humedad que figuran junto a tu lote son las del sensor, y aparecen en la ficha en vez de describirse en un folleto.

  • En depósito y asegurado

    El almacenamiento es en régimen de depósito y cada lote está asegurado a valor de reposición mientras siga en custodia, y también en tránsito cuando lo reclamas.

  • Procedencia que se puede seguir

    Las botellas vienen de la casa o de un almacén en depósito, nunca del mercado abierto. Al entrar se comprueban nivel de llenado, etiqueta, cápsula y documentación, y cada cambio de manos posterior queda registrado.

  • Canjeable en cualquier momento

    Sin bloqueo, sin plazo mínimo, sin ventana que esperar. Un lote adquirido esta mañana puede pedirse esta tarde.

  • Lo que abre el lote

    Algunos lotes llevan una invitación consigo: una cata, una visita a la bodega de la que salió el vino, una sesión filmada o un dosier técnico. Cuando hay plazas, las que quedan libres se ven antes de reservar.

Preguntas frecuentes

Una botella concreta, identificada por su número de lote y ya tumbada en una cámara bajo custodia, y el título sobre ella: un registro de propiedad transferible, anotado en cadena para que el lote pueda cambiar de manos sin que la botella tenga que moverse. El vino es lo que posees; el título es el papel que lo acredita.

No. Entras con un correo y una contraseña, y puedes llevarte un lote, conservarlo y canjearlo sin tocar una wallet en ningún momento. Vincular una es opcional, para quien prefiera custodiar el título por su cuenta. La liquidación se hace en Polygon en cualquiera de los dos casos: eso es fontanería, no algo que tengas que manejar tú.

Sí, desde la ficha del lote, a cualquier hora. Muestra el número de lote, la temperatura y la humedad medidas en la cámara y la fecha en que la botella entró en custodia. Si quieres la documentación de custodia y de seguro antes de comprar, pídenosla y te la enviamos.

Canjeando el título. La botella se saca de custodia y se te envía en transporte climatizado; los aranceles o impuestos que correspondan al sacarla se muestran antes de que confirmes. El título no se destruye: se queda como registro del lote, marcado como canjeado y con su fecha, y deja de ofrecerse a la venta aquí. Así siempre se puede distinguir un título cuya botella sigue en custodia de otro cuya botella ya salió.

El precio de la ficha es el precio del vino. Cuando un lote cambia de manos se aplica una comisión de mercado, y el coste de red por liquidar en Polygon es pequeño. El almacenamiento, el seguro y los impuestos que correspondan al reclamar la botella están recogidos en las condiciones y se muestran antes de que confirmes: preferimos que leas una cifra a que te sorprenda.

No lo sabemos, y te haríamos un flaco favor fingiendo lo contrario. No cotizamos, no proyectamos ni garantizamos valoraciones, y no encontrarás una tasación estimada en ninguna parte de esta web. Lo que mostramos es por cuánto se ha vendido un lote y cuánto cuesta hoy. Lo que alcance mañana es cosa de un comprador y un vendedor.

¿Te queda alguna duda?

Nuestro equipo de atención al coleccionista responde en un día laborable, en español o en inglés.

¿Empezamos tu cava?

Empieza por un solo lote. Reposa en la cámara a tu nombre, inscrito en el registro, hasta la noche en que decidas abrirlo.

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